viernes, 1 de marzo de 2013

Sembrando Pueblo Barro 2013








El encuentro Pueblo Barro dejó su huella en  Pareditas y en todas las personas que participaron.
Organizado por Gastón Contreras y Juan Nadalino desde Salta y Buenos Aires, a pedido de Ricardo Funes, quien se movilizó desde el mismo Pareditas, y con la colaboración de gente del lugar,como Carlitos Farias,  Pueblo Barro-Miradas sobre la Ruta 40 se dió del 18 al 24 de Febrero de este año como un encuentro entre varias disciplinas artísticas que plasmaron su manera de interpretar el paisaje.
El domingo anterior empezaron a llegar los invitados de otras provincias y a prepararse para lo que seria una semana de trabajo intenso y propuestas de todo tipo. Entre los convocados, un grupo de escultores tuvieron la atención especial del público, ya que durante siete dias trabajaron en la plaza de Pareditas construyendo obras que luego serán emplazadas como miradores a lo largo de la antigua ruta 40 en su tramo mendocino.
Cada escultor con su especialidad propuso una mirada hacia la inmensidad del paisaje. Diego Dubatti, experimentó con el sonido y usando viejas piezas de maquinaria agricola y chatarra donada por habitantes del pueblo hizo una escultura sonora que sirvió también en otros momentos del evento para ambientar la plaza y llamó la atención de todo el que se acercaba. Rafael Bonorino utilizó piedras volcánicas de la zona para hacer un mirador totémico que estará emplazado en el único punto de la ruta desde donde se puede ver el volcán Maipo. Mariano Sivak construyó un caballo de chatarra que fue prendido fuego a modo de bautizo, y que una vez emplazado va a servir como punto de reunión y refugio, invitando al viajero a volver a encenderlo. Por su parte, Lautaro Yepes y Juan Grasso dejaron dos esculturas que van a emplazarse en la escuela de el paraje La Jaula. Juan se especializa en construcción modular de esculturas habitables, y con Maderas y algunos elementos rescatados de una chacarita creó un espacio de observación. Lautaro, con materiales similares nos dejó una escultura en forma de sapo, que una vez emplazada va a ser tapada por una parra para que las uvas crezcan en lo profundo de la boca.
Silvina Cipriani y Rosio Camacho hicieron propuestas igualmente interesantes, la primera transformando un viejo tronco en una forma escultorica y la segunda creando con metal y partes de chatarra una órbita que remite al impresionante cielo nocturno de la zona.  También estuvo presente Yamila Marañón, que durante la semana fue armando un laberinto de ramas en el centro de la plaza y el último dia completó la instalación con una performance de música y danza, invitando a todas las mujeres presentes a acercarse al centro y bailar. La obra de Yamila fue durante toda la semana lugar de reunión y meditación para algunos participantes, y al finalizar el encuentro culminó con su quema que dejó a todos en silencio frente al fuego.
Además de la escultura, estuvo presente la cerámica de la mano de Guillermo Mañé, quien dejó una obra hermosa para ser emplazada en un mirador, acompañada de piezas torneadas que hizo durante toda la semana y horneó el dia viernes. Los visitantes pudieron apreciar su técnica y ayudarlo a construir un horno de ladrillos que quedó en el lugar para su uso comunitario.
Gaston Contreras, Luciano Polverigiani, y Lorena Cámara también llevaron la cerámica a Pueblo Barro. Del miércoles al viernes dictaron el Taller de Tres , enseñando todo el proceso de levantar cuencos , pintarlos, bruñirlos y hornearlos. Para esto último no se utilizó el mismo horno que hizo Mañé, sino que se construyó con la colaboración de todos un horno de botellas que brillo la noche del viernes, en la que el fuego fue protagonista. Ambos hornos encendidos, más allá la parrilla con comida para todos, y las obras que llevaron especialmente Diego Dubatti y Mariano Sivak para jugar esa noche: un caballo con crines flameantes y un giratorio de avioncitos hechos con encendedores, todo esto acompañado por tambores de metal y otros instrumentos hechos por los mismos escultores, ademas del Didgeridoo de Yamila Marañon y el Pututu de cerámica de Rafael Bonorino.
Esa noche no fue la única con música y fuego; El lunes, primer dia del Pueblo Barro, comenzó con la muestra "La montaña que camina" de piezas de cerámica de Luciano Polverigiani y objetos intervenidos de Viviana Posincovich , obras hechas especialmente para la ocasión y que llamaron la atención de todo el mundo por su belleza. La inauguración de la muestra fue acompañada por músicos de Tunuyán que deleitaron al público con un duo de violín y piano, y más tarde junto al fogón llegaron desde mendoza los Sikuris huevo de condor intergalácticos, que dieron el empujón de alegría para comenzar el evento.
Otra de las actividades importantes que se llevó a cabo en Pueblo Barro fue la convocatoria de fotógrafos, que capturaron todo lo sucedido y además hicieron un recorrido especial por la antigua ruta 40 con el fin de interpretar el paisaje a través de su lente. Gustavo Atencio, Federico Jefferies, Martin Grochal, Martina Fontaiña, Liliana Courtade, Daniel Serio, Luciana Funes, Mariana Copello, y Diego Fernandez fueron los encargados de esta tarea , y el día Sábado sorprendieron a todos con las imágenes capturadas,  expuestas en una muestra en la plaza y ademas proyectadas con la música en vivo de Rodolfo Castagnolo como acompañamiento.
Ese mismo Sábado, en que la plaza de Pareditas se colmó de gente y se llenó de actividades, obras para ver y  puestos de artesanos, la banda mendocina "Igualitos" cerró la noche e hizo bailar a todo el que se acercó.
Ese fue el espiritú de fiesta y trabajo que hubo durante todo el Pueblo Barro, por todos los rincones, con las muralistas locales como Fabiola Tello,y las visitantes Monica Arribillaga y Francine Mouton dejando plasmadas sus obras en escuelas, bares, y hasta en un motorhome. Con talleres de oficios como el taller de lutheria de Arturo Preche y el taller de serigrafía de Juan Nadalino , y eventos musicales y culturales  como  la proyección de cortos y de la película La Tierra del Agua,  y la milonga "El Firulete" en el antiguo bar Rejan, con la participación de Rodolfo Castagnolo y otros músicos, y el desfile de gauchos y la demostración de juegos criollos. Todo esto acompañado por la amabilidad y hospitalidad característica del sancarlino, la comida especial del Valle de Uco que todos los dias brindaban Vanesa Farias, Cesar Maluf y los demás cocineros y el esfuerzo de todos los que se acercaron a colaborar.
El lunes siguiente el pueblo volvió a la normalidad,la plaza tranquila, las calles vacias, pero en el aire se respiraba algo distinto... una creatividad latente, ansiosa por salir a dar sus frutos.

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